En verano aumenta la necesidad de refrescarse en la ducha o en la pileta, regar el jardín con más frecuencia o poner lavarropas … y con ello se incrementa también el agua que gastamos.  Acá te dejamos algunos pequeños consejos que nos pueden ayudar a ahorrar agua en verano.

1.      Cambiar los baños calientes por las duchas de agua fría

Cambiar los baños calientes del invierno por las duchas de agua fría puede ayudarte a ahorrar hasta 120 litros de agua. Además si cierras la ducha mientras te enjabonas el ahorro puede ser aún mayor.

2.      Utilizar los electrodomésticos a pleno rendimiento

Algunos electrodomésticos como el lavarropas o el lavavajillas consumen una gran cantidad de agua. Por ejemplo, cada vez que pones el lavarropas el gasto es de entre 60 y 90 litros de agua. Si los utilizas a pleno rendimiento puedes ahorrar entre el 20-50% de agua.

3.      Regar las plantas por la noche

Aunque parezca increíble, regar las plantas por la noche en verano puede contribuir al ahorro de agua. Durante el día, las altas temperaturas provocan que el agua se evapore y tengas que regarlas con mayor frecuencia.

4.      No usar el agua para descongelar los alimentos

Para descongelar los alimentos en verano puedes hacerlo a temperatura ambiente. Evitar utilizar agua caliente en estos casos te ayuda también a conservar mejor sus propiedades.

5.      Aprovechar el calor del sol para calentar el agua

Las altas temperaturas nos permiten calentar el agua más rápidamente utilizando el calor del sol. No necesitaremos derrochar agua fría esperando a que salga caliente.

6.      Proteger el agua de la pileta

Si tienes la suerte de tener una pileta en casa, protegerla también te puede ayudar a ahorrar agua. Con una lona protectora conservaremos el agua durante más tiempo y además ayudaremos a proteger el trabajo de la depuradora.