Debido a las crecidas, el agua corriente de la ciudad esta turbia pero según las autoridades de Cosag, no presentaría riesgos para ser bebida. Frente a estos casos: ‘o le das agua a la mitad de la ciudad o a todos pero con algún nivel de color y turbidez’, aseguraron.

Como todos los años, una vez más las crecidas del Río Anisacate volvieron a saturar la capacidad de la planta potabilizadora de Alta Gracia, generando numerosos reclamos de los usuarios.Como se sabe, las instalaciones de “los filtros” -diseñadas en los años ´50 para una ciudad de 15 mil habitantes- no cuentan con la capacidad para tratar la actual demanda de una ciudad que estaría rozando los 60 mil habitantes. En tanto, se espera que antes que termine 2019 se pueda inaugurar la ampliación de la planta, lo que daría lugar al primer verano sin agua turbia en muchos años.

Vecinos de la ciudad de Alta Gracia han manifestado su malestar por notar que el agua de las canillas sale turbia. Frente a esta inquietud, Sumario, el Diario de los Viernes,  habló con representantes de la Cosag quienes recordaron que se debe a las intensas lluvias y la nueva crecida del río. Según explicaron desde la cooperativa, el color blanco que se puede llegar a percibir es “una resultante de la presión y la cloración. Cuando se asienta, desaparece porque es una micro burbuja”. Por otro lado, cuando el agua presenta una coloración amarillenta, se debe a la tierra que trae el río. En ambos casos, el agua continúa siendo potable.

Las obras de la Planta Potabilizadora estarían listas en noviembre del 2019 , lo que traería la solución final a esta problemática que se repite año a año en la Ciudad de Alta Gracia.

La explicación

“El Río Anisacate se nutre de los ríos San José y La Suela, que hoy están trayendo mucho barro, y esto quiere decir que ha habido desmontes, que donde antes había flora y fauna, hoy hay sembradíos, y que el agua de tormenta y lluvia va a parar al río. Hoy nos damos con una calidad totalmente distinta de agua”, explicó el titular de la Cosag en una nota de tiempo atrás.

En la actualidad, la planta potabilizadora local tiene la capacidad de tratar 16.000 metros cúbicos por día, pero en los días pico, en donde hay temperaturas de 40 grados, el abastecimiento encuentra algunas trabas. “En esos días, la producción necesaria debe ser de 22.000 a 24.000 metros cúbicos por día. Si justo en ese momento, el río viene con mucho barro, entonces comienzan los inconvenientes de turbidez y color que se suelen percibir en verano. Con ese consumo y con las condiciones del agua sólo  se puede sacar agua cristalina para la mitad de la ciudad. Hay dos alternativas: o apurás el proceso, y le das agua a la mitad de la ciudad, o no lo hacés y das agua a todos, pero con algún nivel de color y turbidez”, aseguró el presidente de la Cosag.

Fuente: sumarioenred.com