Las elevadas temperaturas hacen que los miles de turistas que visitan Córdoba elijan nuestros ríos, lagos, arroyos y piletas para combatir el calor. A las múltiples alternativas naturales y artificiales que ofrece la provincia para disfrutar el verano, deben acompañarla los cuidados que hay que tener para pasar una estadía en paz.

Acá, consejos al momento de bañarse:

-Los ríos cordobeses tienen diverso caudal, profundidad y comportamiento. Si no conocés el lugar,  antes meterte al agua preguntá a los lugareños o hacé un reconocimiento del curso de agua.

-En lagos y embalses la zona apta para bañarse y nadar suele estar delimitada por boyas.

-Si vas a la playa después de comer, esperá hacer la digestión antes de sumergirte en el agua.

-No consumas alcohol, porque genera pérdida de lucidez y de reflejos, provocando vulnerabilidad en el agua. El mayor porcentaje de ahogados se produce por esta causa.

-Cuando el agua del río o arroyo se torna de color marrón y trae espuma, ramas, hojas o basura significa que la creciente está llegando. Alejate pronto y resguardate en zonas altas; nunca lo hagas en islas o piedras porque la creciente puede incrementarse y quedar aislado o ser arrastrado.

-Si ha llovido por varias horas, presta atención a lo que informen los medios de comunicación, ya que habitualmente advierten sobre las crecidas de los principales ríos.

-Si no sabés nadar permanecé en las zonas bajas del río.

-Antes de arrojarte al agua, asegurate que no haya piedras en el lecho del río. Habitualmente pasan desapercibidas desde la playa o desde la superficie del río.

-No crucés vados o puentes que se encuentren tapados por la correntada del agua, aunque parezca que se pueden pasar sin peligro. No te confíes.

-Las operaciones de rescate en el agua las realiza personal entrenado. Evitá riesgos si no tenés preparación  para auxiliar a quien está en peligro. Antes buscá ayuda y da aviso.

-Nunca armes la carpa en cercanías de ríos o arroyos, ni en zonas bajas, ya que una creciente repentina puede sorprenderte mientras dormís.

-La mejor manera de saber de donde acampar, fuera de un camping, es observar con detenimiento la marca nivel de crecimiento de agua, que deja resaca en árboles, piedras y alambrados.